CHICO MENDES

Adital

En 1979, Chico Mendes lleva hasta la Cámara Municipal debates entre líderes sindicales, populares y religiosos, y por ello, es acusado de subversión y sometido a duros interrogatorios, sin poder denunciar las arbitrariedades de los torturadores contra su persona y otros presos políticos.

Con el comienzo del proceso de “apertura lenta y progresiva” del régimen militar, en 1980, surge el Partido de los Trabajadores (PT). Chico, uno de los fundadores en Acre, pasa a la dirección del partido en aquel estado, participando de comicios en la región conjuntamente con Lula.

En este mismo año, Chico Mendes es encuadrado en la Ley de Seguridad Nacional, a pedido de los hacendados de la región que trataban de involucrarlo en el asesinato de un capataz de hacienda que podría tener algo que ver en el asesinato de Wilson Pinheiro, presidente del Sindicato de Trabajadores de Brasiléia.

Al año siguiente, Chico Mendes asume la dirección del Sindicato de Xapurí, del cual fue presidente hasta el momento de su muerte. En ese mismo año, Chico es acusado de incitar a los propietarios a la violencia y, juzgado en el Tribunal Militar de Manaus, consigue librarse de la prisión preventiva.

Qué hizo Chico Mendes

En octubre de 1985, lidera el 1º Encuentro Nacional de Seringueiros, durante el cual se crea el Consejo Nacional de Seringueiros (CNS), con el liderazgo de Chico.

La lucha de los seringueiros comienza a tener repercusión nacional e internacional, surge entonces la propuesta de construir la “Unión de los Pueblos de la Floresta”, que busca unir los intereses de indios y seringueiros en defensa de la floresta amazónica, proponiendo además la creación de reservas extractivistas en las áreas indígenas, en la propia floresta, al mismo tempo que garantizan la reforma agraria deseada por los seringueiros. Chico asumiría la presidencia del CNS en marzo de 1989, durante el 2º Encuentro Nacional de Seringueiros.

En 1987, representantes de la ONU visitan a Chico Mendes, en Xapurí, donde pudieron ver de cerca la devastación de la floresta y la expulsión de los seringueiros provocada por proyectos financiados por bancos internacionales.

Dos meses después, Chico Mendes llevaba estas denuncias hasta el Senado estadounidense y a la reunión del BID, uno de los bancos financiadores. Treinta días después, los financiamientos de los proyectos devastadores son suspendidos y Chico es acusado por hacendados y políticos de perjudicar el “progreso” del estado de Acre.

Todo este trabajo lleva a entidades de defensa de la ecología y de Derechos Humanos, nacionales e internacionales, a homenajear a Chico Mendes, con el premio “Global 500”, entre otros, ofrecido por la propia ONU.

El surgimiento de la Unión Democrática Ruralista – UDR, en 1988, en Acre, creada por propietarios de tierras que no aceptan la posibilidad de una reforma agraria y la creación de reservas ecológicas, exacerba las amenazas hacia el líder seringueiro.

Chico Mendes, a su vez, amplía su campo de acción, recorriendo varias regiones de Brasil, participando de seminarios, disertaciones y congresos, con el objetivo de denunciar la acción predatoria contra la floresta y las acciones violentas de los hacendados de la región contra los trabajadores de Xapurí. Participa, también, de la realización de un gran sueño: la implementación de las primeras reservas extractivistas creadas en el Estado de Acre, además de conseguir la expropiación del Seringal Cachoeira, de Darly Alves da Silva, en Xapurí.

La realización de este sueño sería también el comienzo de su fin.

Fuente: website Chico Mendes
Revista “Chico Mendes”, publicada por el STR de Xapurí, CNS y CUT en enero de 1989

La muerte anunciada de Chico Mendes

Una ola de violencia e impunidad ya venía siendo denunciada por Chico Mendes en aquel año de 1988. Crímenes contra líderes sindicales y seringueiros (extractores de caucho), como señala la Revista Chico Mendes, editada por la CUT/CNS, que no eran investigados:

• El 26 de mayo, dos seringueiros fueron baleados durante manifestaciones en el edificio del IBDF, en Xapurí, por dos pistoleros que huyeron en motocicleta. Fueron identificados posteriormente por testigos, pero la investigación policial no hizo el seguimiento de todos los hechos. Las sospechas recayeron sobre Darli y Alvarino Alves da Silva;

• El 17 de junio, el dirigente del Sindicato de Xapurí y candidato a Concejal del PT, lvair Higino de Almeida, fue asesinado. Los sospechosos fueron identificados como Cícero Tenório Cavalcante y los sobrinos de Darli Alves da Silva. La investigación no averiguó la autoría del crimen;

• En septiembre, otro seringueiro fue asesinado en el municipio de Xapurí y aparecieron como sospechosos los hijos y parientes cercanos de Darli y Alvarino. El caso no fue investigado;

• Todavía en septiembre, dos cuerpos fueron encontrados al lado de la casa de la sede de la hacienda de Darli. Él mismo comunicó el hecho a la policía, que realizó el entierro en la propia hacienda sin proceder a investigaciones. Posteriormente, la policía hizo la exhumación de los cadáveres y llevó un equipo médico de Río Branco para realizar los exámenes, ya que los médicos locales se rehusaron a testificar la “causa mortis”. Estos crímenes tampoco fueron investigados;

• El 26 de septiembre, la Policía Federal de Acre recibió carta originaria de la Comarca de Umuarama, en Paraná, que solicitaba que se efectivice la detención preventiva de Darli y Alvarino. En la tarde del 27 de septiembre, Chico Mendes comprobó la presencia de Darli en frente de la Policía Federal. Desde un hotel cercano del lugar, Chico telefoneó inmediatamente pidiendo la detención de Darli. Nada fue hecho. La carta solamente fue enviada al juez de Derecho de la Comarca de Xapurí el día 13 de octubre. Los mandatos de prisión fueron ejecutados el día 19 de octubre pero los hacendados huyeron;

• El 17 de noviembre, Chico Mendes denunció al juez de la Comarca por carta, que Darli y Alvarino estaban tramando su asesinato. Durante el mismo mes y con el mismo tenor, le escribió una carta al secretario de Seguridad Pública, al Gobierno Estatal y al Superintendente de la Policía Federal;

• El 29 de noviembre, el Sindicato de Brasiléia remetió un telex al gobernador Flaviano Melo, al director general de la Policía Federal, Romeu Tuma y al Secretario de Seguridad Pública, denunciando amenazas de asesinato de trabajadores rurales en Xapurí y Brasiléia. No se obtuvo respuesta. El 5 de diciembre, los sindicatos de Brasiléia y Xapurí, el Consejo Nacional de Seringueiros y el Centro de Trabajadores de la Amazonia remiten nuevamente el telex a esas autoridades.

Durante todo este período, Chico Mendes denunció de varias maneras las amenazas que venía sufriendo. Chico tenía conciencia de que la “seguridad” ofrecida por el gobernador Flaviano Melo, era sólo para evitar una complicación mayor del Estado, ya que el movimiento se había vuelto muy conocido mundialmente, principalmente ante el Banco Mundial, el BID y el Congreso estadounidense.

“Tengo conciencia de que todos los dirigentes populares en estos últimos diez años -abogados, padres, pastores, líderes sindicales – todos ellos fueron asesinados incluso con garantías de vida por parte del gobierno. No se necesita ni citar ejemplos, pues ellos están vivos en la memoria de todos nosotros. Tengo esperanza de continuar vivo. Estando vivos fortalecemos esta lucha. De parte del gobierno del Estado no tengo nada que temer. Todo lo contrario. Ahora, sin embargo, estoy ante dos enemigos poderosos: la UDR y la Policía Federal de Acre” – declaró en aquella época Chico Mendes a la prensa brasilera.

A pesar de las denuncias, de los pedidos de protección por parte de entidades ambientalistas, personalidades políticas y dirigentes sindicales, de que el gobernador colocó a dos Policías Militares como seguridad, Chico Mendes fue asesinado en el patio de su casa con un tiro de escopeta, el día 22 de diciembre de 1988.

Un día él afirmó: “Si descendiese un enviado de los cielos y me garantizase que mi muerte fortalecería nuestra lucha hasta que valdría la pena. Pero la experiencia nos enseña todo lo contrario. Entonces yo quiero vivir. Acto público y entierro numeroso no salvarán a la Amazonia. Quiero vivir.”

Impunidad

El día 15 de diciembre de 1990, cuando Chico Mendes estaría cumpliendo 46 años de edad, dos de los involucrados en su asesinato, Darly Alves da Silva (mandante) y Darci Alves Pereira (autor) eran condenados a 19 años de prisión. En 1993 ellos se fugaron de la prisión y fueron nuevamente capturados en 1996.

Pero eso no significó el fin de la impunidad. En abril de 2003, el gobernador de Acre, Jorge Viana (PT) ordenó la reapertura del caso Chico Mendes, a pedido del Comité Chico Mendes.

El primer punto resaltado por el Comité Chico Mendes, al pedir la reapertura del caso, fue el de Jardeir Pereira, “Mineirinho”, pronunciado en el proceso como coautor del asesinato, pero que nunca fue detenido. Es sospechoso de estar involucrado con el narcotráfico en la frontera de Acre con Bolivia. Su crimen prescribirá el 21 de diciembre de 2008, pues fue cometido antes de la alteración de la legislación que pasó a suspender el plazo de prescripción en caso de fuga del acusado.

El Comité Chico Mendes también pidió la investigación del involucramiento del equipo de reporteros del diario O Río Branco en la cobertura del asesinato del sindicalista, el día 22 de diciembre de 1988. El equipo llegó a Xapurí cerca de una hora y media después del crimen. En la edición del día siguiente, el periódico publicó las fotos del cuerpo del ecologista lleno de agujeros de bala. La proeza del equipo fue narrada por el periódico en los siguientes términos: “Informado inmediatamente después del asesinato, nuestro equipo de reporteros se trasladó a Xapurí. El editor jefe César Fialho, el reportero Adonias Matos y el fotógrafo Luís dos Santos fueron en un automóvil gol. En una hora y media estaban en aquella ciudad. En el viaje de ida, sólo un neumático pinchado”. Pero el camino no permitía que el viaje fuese realizado en menos de cuatro horas.

Puntos a ser esclarecidos:

La Policía Militar, que realizaba la búsqueda de los posibles asesinos y tenía a su comando al entonces sargento H. Neto, siempre llegaba con retraso a los lugares donde Darly y Alvarino habrían estado.

El supuesto suicidio de una de las mujeres de Darly en la sede de la hacienda Paraná, antes de que prestase declaración al delegado que investigaba el caso.

Comentarios escuchados en la sede de Río Branco Fútbol Club, cerca de cinco días antes del asesinato de Chico Mendes, cuando uno de los guardias de seguridad – posiblemente el sargento R. Freitas, asesinado algún tiempo después – del entonces alcalde Adalberto Aragão, después de una breve conversación con otra persona, dijo que Chico Mendes duraría tal vez cinco días más.

Movimientos bancarios y financieros ocurridos pocos días antes y hasta días después del asesinato de Chico Mendes, para que se pudiese llegar a posibles “financiadores” del crimen. Así como la compra de parte del seringal Cachoeira por Darly Alves da Silva a comienzos del año 1988, incluyendo el origen del dinero de quien supuestamente pagó tal adquisición.

La situación de los criminales 18 años después

Darly Alves da Silva, en 2006, atropelló y mató a la jubilada Maria Florência do Nascimento, 71. Él huyó sin prestar socorro a la víctima. No fue detenido por este crimen.
En agosto de este mismo año, Darly fue detenido por la policía civil de Bailéia, ciudad de Acre, por un mandato de prisión, expedido por la justicia paraense, a través de carta cautelar por crímenes previsto en el art. 121 (homicidio) practicado en 1980 en Pará. Y tiene también otros dos mandatos en Minas Gerais y en Paraná.

En Santarém, también en 2006, Darly fue nuevamente condenado por la Justicia. Esta vez, por los delitos de falsedad ideológica y obtención de financiamiento mediante fraude, de acuerdo con documento de la Justicia Federal de Pará:

El acusado fue condenado por dos delitos. Uno, previsto en el Código Penal Brasilero, de falsedad ideológica, que consiste en “omitir, en documento público o particular, declaración que en el mismo debía constar, o inserir o hacer inserir declaración falsa o distinta de la que debía ser escrita”. El otro delito – “obtener, mediante fraude, financiamiento en institución financiera” – previsto en la Ley nº 7.492/86, la llamada Ley de Colarinho Branco.

“Darly, que en 1991 recibió la pena de 19 años de prisión por mandar asesinar a Chico Mendes, fue condenado en agosto de 1996, en Umuarama (PR), por haber cometido en 1973 otro asesinato, por el cual le dieron otros 12 años. Cumplía, por lo tanto, 31 años de reclusión por los dos crímenes, pero en los últimos dos años se encontraba en libertad condicional, beneficio al que tubo derecho después de cumplir parte de las penas que le fueron impuestas en los dos juicios.”

Actualmente, 18 años después, Darly Alves da Silva está preso en la Unidad de Recuperación Social, en régimen cerrado, en la ciudad de Río Branco, en Acre. Darci Alves da Silva, su hijo y cómplice, vive en su hacienda, en Acre, libre, cuidando de los negocios de la familia.

Fuentes:
• Justicia Federal – Sección Judicial de Pará
• Policía Civil de Acre
• Página 20 (Internet)
• Website Chico Mendes

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